Escribir se ha convertido en una de mis actividades predilectas, pero para llegar a publicar algunos libros con mi nombre en el apartado de “autor” tuvo que ser necesario llenar mi mente de letras, palabras, líneas y páginas leídas. En este artículo quiero hablarte de la importancia de la lectura y cómo esta práctica puede cambiar tu vida para bien.
En el mundo existen millones y millones de libros publicados. No tengo una idea de cuál es la cantidad precisa de obras escritas, pero estoy seguro de que no es un número que sea sencillo de imaginar. Entonces, entre tantos libros regados por el planeta, ¿no existirá alguno perfecto para cada ser humano? Estoy completamente seguro de que la respuesta es afirmativa y que, además, hay más de uno para cada quién.
Si todavía no eres una persona que disfruta el viaje en el mundo de las letras, hoy quiero dejarte tres razones fuertes para convencerte de conocerlo un poco. Quién sabe, tal vez te enamores de los libros como a mí me pasó muchos años atrás.
La lectura es un entretenimiento sano.
Actualmente existen muchísimos estímulos y pasatiempos que, de no controlarse, pueden convertirse en un problema. Los videos que rondan por la web resultan atractivos, pero poco nutritivos para nuestra mente; también están los juegos de video que, si bien pueden requerir de ciertas destrezas, muchos de ellos incitan a la violencia. La lectura, por su parte, es una actividad sana, dependiendo de los libros que elijamos leer. Aprender algo nuevo o desarrollarnos como seres humanos siempre será de beneficio para nosotros y para quienes nos rodean; leer puede abonar a convertir este propósito en una realidad.
Leer activa tu mente.
Muchas personas, sobre todo las que tienen como canal de comunicación preferido el visual, pueden distinguir a aquellos que hacen ejercicio de quienes no lo hacen. Lo mismo pasa cuando se tiene o no el hábito de la lectura: con una simple charla podemos reconocer a un lector o lectora, pues su mente será mucho más activa que la de alguien cuya costumbre es dejarse llevar por una pantalla con movimiento. ¡Atención!: no estoy insinuando que la lectura sea mejor que la televisión, porque aquí no estamos para juzgar a nadie. Lo que digo es que, efectivamente, leer provoca que nuestra mente trabaje de una manera interesante, generando mayor imaginación y una mejor capacidad para la resolución de conflictos. Dicen por ahí que se nota cuando lees, pero se nota más si no lo haces. ¿Estás de acuerdo?
La lectura es una fuente de conocimiento.
Sí, mucha información que obtenemos nos llega tras la convivencia con otros seres humanos, pero no es recomendable conformarnos con el conocimiento de boca en boca. Quien lee, aunque no haya estado ahí, puede contarnos sobre los lugares turísticos de Europa o Asia, sobre la historia de personajes ilustres de la humanidad, sobre el recorrido que hacen los planetas por el Universo o sobre los misterios que todavía existen en las profundidades del mar. La lectura nos hace saber más y, por tanto, nos impulsa a compartir nuestros descubrimientos con quien desee escuchar. Por otro lado, la lectura no solo sirve para hablar mejor, sino también para escribir de una manera correcta. El conocimiento te hará saber que cajón no se escribe con “G”, lo que en muchas ocasiones será un alivio.
Sumergirte en las páginas de un libro te hará pasar muchos de los mejores momentos que recordarás, te lo garantizo. La clave está en encontrar algo que disfrutes y, entonces, te daremos la bienvenida al club de los viajeros de las letras. Por supuesto que este mundo no se acaba en la lectura; quizá el conocer tantas historias despertará el deseo por compartir la tuya… y la sensación que se consigue al escribir es digna de otro artículo.
¿Cuáles han sido los libros que más han impactado en tu vida? Te invito a decírmelo a través de mis redes sociales, estoy como @aemeraz en todas ellas. ¡Sigue leyendo!
Recent Comments